KAMADO la forma más eficiente para asar y cocinar.

Kamado B10 - Historia

Sus orígenes milenarios

El artefacto cocina tal cual lo conocemos hoy, surge con la revolución industrial, donde las nuevas tecnologías del manejo del hierro y los nuevos combustibles como gas y electricidad permiten su desarrollo. Antes de esto, en el mundo occidental era de uso común las parrillas y cacerolas sobre las brasas.

En Asia, sin embargo según estudios arqueológicos se cocinaban en braseros y hornos hechos en arcilla, hierro o madera. Con distintas denominaciones y configuraciones para usos específicos, encontramos al Kamado (cocina, parrrilla, ahumadero y estufa), el Hibachi (remite a su forma contenedora de brasas), Mushikamado (para cocinar arroz al vapor) y el Tandoor (horno cilíndrico) de la india y Pakistán. Si bien Kamado y Hibachi son palabras japonesas, hay registros de hace 3000 años que sitúan su verdadero origen en China.

No es de extrañar que en todas las culturas y en todos los tiempos se buscara la perfección al cocinar; así los medios más idóneos fueron las cocinas cerámicas. Variantes más cercanas a nosotros son el curanto, horno de barro ó el chulengo patagónico. El factor común en estos ancestrales métodos de cocinar fue buscar el sabor exquisito que solo se puede lograr con el calor envolvente; la racionalidad en el uso de la energía, la seguridad y comodidad.

Historia Moderna

En Estados Unidos fue introducido en la década del 50' por pilotos de la US AIR FORCE, desde el Japón de pos guerra. En el año 66´ un joven piloto de la Fuerza Aérea Argentina, Héctor León Cocito fue a hacer el curso para pilotear los C-130, Hércules en la base aérea “Travis” de San Francisco. Ahí lo conoció con el nombre de “Hibachi”, en japonés nombre que apelaba a la forma de vasija, macetón de hierro, madera ó cerámica. El hecho es que este piloto invitaba a comer asados argentinos a los americanos, mientras ellos lo invitaban a comer con sus Hibachi. Hasta que un día le trajeron uno de Japón y le pidieron que no los martirizara más con sus asados sudamericanos.

En el año 68 llegó a la Argentina, al balcón de un departamento. Ese es el primer registro. En el año 1994, Martín Béraud |Diseñador Industrial| se contacta con el único fabricante de Kamados en Japón para importarlos. Logra la exclusividad y trae el primer container. Recién llegados los presenta en Expo Japón (en la Rural), vestido de traje cual empresario para su venta, con los hornos apagados. La gente no entendía nada. Los últimos dos días, se pone un delantal, enciende un Kamado y cocina unas pavitas. Ahí se concretan 3 ventas. A la semana siguiente se inscribe en la Expo Gourmandise 94. Se presenta vestido de cocinero color rojo, para no herir la susceptibilidad de los cocineros de profesión, diseña su stand y con recetario en mano comienza a cocinar a la vista con 4 Kamados dentro del salón de los Equinos. De a uno, los expositores de truchas vivas, corderos, ranas, ciervo, acetos balsámicos, olivas comienzan a llevar sus productos al stand del Grupo Béraud. Había nacido un show de cocina en vivo donde la sorpresa de cocinar a la brasas en un lugar cerrado, sin humo y mínimo olor con un gusto sorprendente hizo que las ventas se dispararan, instalando el 80 % en balcones.

Desde el año 1995 se dejaron de fabricar Kamados en Japón debido al elevado valor del Yen respecto al Dólar y un mercado interno muy pequeño. Su fábrica se trasladó a China donde se fabricaron hasta el 2001 donde Makoto Nagaoka su CEO los dejó de fabricar debido a su avanzada edad, no poder supervisar la calidad y por no haber encontrado un sucesor.

KB10 Su rediseño actual, artesanal y argentino

Del griego, Bíos (vida) ica (relativo a), la biónica se dedica a implementar soluciones biológicas a problemas de diseño.
Justamente un buen ejemplo es como nuestro mundo con forma de huevo contiene el calor en su interior.
No es descabellado pensar que nuestra cocina cerámica proviene de un modelo perfecto. A raíz del éxito de las cualidades de las cocinas cerámicas, estas se comenzaron a fabricar en distintas latitudes de diferentes compuestos y tecnologías. 

En Argentina se optó por un compuesto que permite cocinar a bajas temperaturas durante mayor tiempo (partiendo del barro). En México, Indonesia, China, Malasia y Alemania se fabrican cocinas cerámicas similares al Kamado en su morfología que están diseñados para cocinar a mucho fuego en menor tiempo. Incluso la distancia de la parrilla al fuego es menor en estas.

El Barro, el Japonés y el Argentino

El barro del  original Kamado japonés eran extraídos de canteras. Ese material tenía cualidades de contener el calor y trasmitir un sabor único. Su inconveniente es que tenía pequeñas cantidades de Azufre. Este cuando se lo sometía a un exceso de temperatura se  dilataba y el Kamado podía rajarse. En la cultura japonesa era algo muy aceptado por su larga tradición; algo así como para nosotros saber que cuando el agua del mate hierve sale feo.
Uno de los desafíos para el Kamado B10 fue mejorar el material. Así tras un estudio de dos años compusimos el barro como si fuera la preparación de una torta, con distintos materiales. La gran ventaja y única en el mundo, es que en los movimientos terciarios en Argentina dejaron a flor de superficie yacimientos de minerales muy puros.  Las premisas del Diseño del barro KB10 fueron tres: Mantener el Sabor de los originales japoneses, soportar altas temperaturas sin rajarse y retener más que ninguno el calor en su interior. Durante 5 años tuvimos prototipos funcionando habiendo cumplido con nuestras 3 metas.

kamado fabricacion artesanal

La fabricación, Artesanal

La única manera de trabajar al barro para que tome las características propias para un Kamado es en forma manual; donde el contacto de la mano del hombre con el barro no puede ser reproducida por máquina alguna. Algo similar ocurre con el pan o la pasta casera. Si bien los materiales son los mismos, la intervención de la mano del hombre hace la sutil diferencia.

Cada Kamado es torneado a mano, con un sistema que desarrollamos para mejorar las cualidades térmicas, estructurales y estéticas. Presumimos que es similar al método japonés, que era secreto, pero muy superior en cuanto a su resultado final. Este torneado hace que cada Kamado sea una pieza única e irrepetible. Cada pieza KB10 está sellada, algo que en la tecnología de colada no se puede lograr.

En su rediseño se respetó su origen Japonés, apegándonos a su cultura milenaria donde prima su tradición.

Particular cuidado se tomó con respecto a las terminaciones superficiales y uso del acero inoxidable; brindando así un buen envejecimiento del producto.

La fórmula del barro KB10 y su forma de fabricación es nuestro gran secreto!!!